La glicina es un aminoácido no esencial, utilizado por el organismo para sintetizar proteínas, que está presente en alimentos como el pescado, la carne o los productos lácteos.
Una investigación realizada en el Instituto del Metabolismo Celular (Tenerife) y en el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Granada, ha determinado que la ingestión directa de esta sustancia como aditivo alimentario ayuda a prevenir la artrosis y otras enfermedades degenerativas, además de otras patologías relacionadas con una debilidad de la estructura mecánica del organismo, incluida la dificultad de reparación de lesiones físicas.
La artrosis es la alteración osteoarticular más frecuente en nuestra sociedad: la padece más del 50% de la población a partir de los 65 años, y el 80% de los mayores de 75 años. Consiste en una degeneración del cartílago articular que desaparece hasta dejar expuesto el hueso subcondral. La artrosis no tiene cura en la actualidad, y los principales tratamientos utilizados son analgésicos y AINE (fármacos antiinflamatorios no esteroideos generales), que sólo alivian el dolor, pero que no reparan el daño en el cartílago ni influyen en la progresión de la enfermedad.
Por todo lo cual se recomienda el uso de glicina en este problema degenerativo.
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