El ginseng es una planta herbácea ligeramente aromática. Posee una raíz en la que abundan gran parte de los elementos nutritivos que precisa el cuerpo humano: minerales, vitaminas, etc. Tiene más de 5.000 años de historia y de siempre sus propiedades tonificantes son conocidas: contribuye a vigorizar y rejuvenecer el organismo.
La raíz del ginseng contiene un gran número de sustancias activas, entre las que destacan los ácidos grasos esenciales: linoleico, linolénico, palmítico y oleico; algunos aminoácidos como la arginina; vitaminas; fundamentalmente del grupo B, son ricas también en minerales como el potasio, calcio, fósforo, hierro y magnesio.
Los efectos de tipo farmacológico se deben principalmente a los ginsenósidos, sustancias específicas del ginseng.
Propiedades beneficiosas del ginseng:
• Excelente antioxidante.
• Restaurador físico y mental.
• El ginseng para la piel.
• Disminuye el nivel de azúcar en la sangre para controlar la diabetes.
• Disminuye la presión arterial y actúa compensándola.
• Tonifica y fortalece el sistema circulatorio y cardiovascular.
• Incrementa la potencia sexual.
• Disminuye los niveles de colesterol (LDL) y triglicéridos.
• Actúa también sobre el sistema inmunológico.
• Mejora el rendimiento físico y es excelente para combatir el cansancio físico y mental.
• Aumenta la irrigación cerebral acelerando la agilidad mental y previniendo enfermedades cerebrales degenerativas (senilidad) y fenómenos trombóticos.
• Excelente para combatir el estrés y el insomnio.
• Alivia los síntomas de la menopausia y la menstruación.
• Descongestiona el sistema digestivo (estreñimiento) y protege las funciones hepáticas.
• Fortalece y descongestiona el sistema respiratorio (asma, gripe, alergias).
• Incrementa la producción de glóbulos rojos previniendo las anemias.
|